Aquén no le ha pasado que cuando sale con su mascota y esta se cruza con otra, el encuentro no termina muy bien. Si lo llevamos atado podremos evitar una verdadera riña callejera.Mientras los dos animales se enfrentan, no se produce ningún lenguaje sonoro. Se miden visualmente y reconocen por medio del olfato. Ante un desagrado instantáneo se podrá escuchar un gruñido (bajo o alto) y la posición del más gruñón comenzará a variar. Una cierta rigidez va invadiendo sus cuerpos debido a la tensión que se apodera de ellos: el cuello se alarga y el pelo del manto se eriza. Una mirada tranquila y las orejas erguidas indican el comienzo de la pelea y que el animal se siente seguro. Si las pupilas se agrandan y quedan fijas es una expresión de amenaza. Si lleva la mirada oblicua torciendo la cabeza evidencia que está próximo a la huida. Las orejas y las cejas llevadas levemente hacia atrás indican la falta de seguridad, resignación y retirada. La posición de las orejas como la de la cola por sí solas, corresponden a una gran variedad de mensajes cuyos significados deben ser comprendidos por los amos para evitar a tiempo males mayores, y terminen muy lastimados Como sus dueños es nuestra obligación aprender a evitar estas peleas, levante el perro en brazos cuando los cambios evidentes anuncian que no se agradan y pueden llagar a plearse.
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