Si... para muchas de las mascotas unos de los temores más comunes es cuando lo llevamos por alguna dolencia al veterinario. Muchas veces nos preguntamos como es que lo saben, bien una de las forma de notarlo es cuando nos aprontamos, ellos nos observan y presienten que llegó el día del médico. Mucho tiene de cierto que las primeras impresiones duran para siempre, más aún si estas son desagradables para la mascota. Algunas de las causas que pueden darle miedo a la mascota, además del rechazado pinchazo de las vacunas, recordarán y se asustarán con los ruidos y gritos que, entre los animales, se perciben como peligro e inquietud. Todo esto sumado, convertirá las visitas en algo para temerle. Otras veces, es el temor del amo el que condiciona los animales, con lo que también hay que tener muy en cuenta cuál de los miembros de la familia es el más adecuado como compañía. Una buena táctica es dejar que el veterinario y su nuevo paciente se observen con detenimiento y tranquilidad antes de comenzar la revisación pertinente. En último lugar, recuerde que ofrecer algún comestible en el momento de aplicarle las vacunas evitará rebeldías y los distraerá porque los animales no pueden concentrarse en dos cosas a la vez. Aunque muchas veces la situación sea para una curación o alguna cirugía, lo más importante es que el dueño sea quién contenga a su mascota haciendole sentir que la quiere y será bien premiada por su buen compartamiento.
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