 Como ya sabemos los supermercados y las veterinarias estan llenas de artículos destinados a sobrellevar el ocio canino, aunque el preferido de los perros es el propio amo. Por falta de tiempo o de incentivo, en ocasiones, solemos reemplazar nuestra presencia con un trozo de látex o un muñeco a cuerda; sin embargo, el animalito no debiera estar confinado sólo a este tipo de entretenimiento. Como los chicos, necesita de un tiempo diario de jugueteo con sus amos. Un paseo diario, apelando al viejo juego del palito con lo cual ejercita la obediencia de la orden "traélo", puede ser uno de sus juegos preferidos. Eso, deberá descubrirlo usted. Por más zapatillas, panchos, hamburguesas sonoras, tortugas a cuerda, o lagartos de colores para mordisquear que le ofrezcan no olvide este consejo. A menudo el estrés y el decaimiento son las consecuencias de la falta de atención.
|