Como se sabe el bozal es un instrumento práctico para evitar conductas indeseadas en los perros y su uso se convierte en un instrumento de poder para el dueño.Hay que usarlo con cuidado y sólo cuando no hay más remedio puesto que resulta muy traumático para el perro. Al principio, tal vez el perro trate de quitárselo, pero usted no debe intentar retirarlo de su boca cuando el animal esté manoteándolo. Es mejor que en esas ocasiones lo distraiga y que no se lo quite hasta que se haya tranquilizado. No hay que dejar demasiado tiempo sin vigilancia a un perro con el bozal puesto porque si bien minimiza los riesgos de los mordiscos en animales agresivos durante los paseos, o evita que ladre cuando queda solo en casa, también tiene sus riesgos. Si el perro lucha incansablemente por sacárselo, puede trabarse en él y cambiarlo de posición produciéndole asfixia. Algunos dueños lo usan para castigar a la mascota cuando comete una travesura, revuelve desperdicios o destruye algún objeto de la casa; en este caso no debería emplearse. No es un accesorio para castigos y aumentará la cuota de agresividad en el animal cuando deba apelar a él y no tenga otro recurso.
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