Los celos ocupan un lugar especial en los sentimientos propios de los perros. Se manifiestan cuando una mascota ha sido criada en forma muy apegada a sus dueños y, particularmente, cuando en la casa no hay chicos. Es una tema que merece atención puesto que algunos perros se ponen muy agresivos, tanto como un chico que no puede aceptar la llegada de un hermanito. Si se ha incorporado alguien a la casa, o específicamente un bebé, se pondrá celoso y usted deberá seguir de cerca su relación con la nueva persona, sin demostrarle ningún tipo de desconfianza o desafecto que pudiese alentar este estado. Es poco probable que le dure mucho tiempo, en un período soportable el animalito se irá readaptando a la situación y como se trata de un bebé hasta es posible que se convierta en su mejor amigo. Pero si quien incorpora es otro perro, los celos se complicarán, pues también se pondrá en juego en ese caso la búsqueda del lugar dominante entre ambos animales, confrontación que terminará con la aceptación de la mayor jerarquía de uno de ellos.
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